Chef Christian Morales

Ese encuentro entre los afectos y la vida misma.
Hace años comencé un camino, el de transitar por la vida. Nací bajo las estrellas y la Cruz del Sur, donde el viento sopla y las montañas cubren e imponen su presencia. Así, la vida me vio nacer, en una casa de cuna, familia de trabajo y humilde, fué ahí donde el primer aroma llegó … el de los afectos, con eso entré a la vida.

Ese encuentro entre los afectos y la vida misma. Hace años comencé un camino, el de transitar por la vida. Nací bajo las estrellas y la Cruz del Sur, donde el viento sopla y las montañas cubren e imponen su presencia. Así, la vida me vio nacer, en una casa de cuna, familia de trabajo y humilde, fué ahí donde el primer aroma llegó … el de los afectos, con eso entré a la vida. Decía un poeta Argentino «Mi madre le puso amor a la olla porque era criolla». Fue así que la vida me fue llevando a distintas etapas, de niño a curioso adolescente y luego, a explorador del mundo a recorrer otros horizontes, llenos de el mismo cielo sin olvidar mis raíces, llegué a lugares que de niño veía lejanos y a una vida distinta, claro a fuerza de dejar muchas cosas, pero con un solo objetivo, el de crecer en la vida, en los afectos, en los amigos.

Abrazos que son abrigos del alma y son sostén del corazón, fue así que entre viajes y viajes, empecé a soñar despierto y desperté todos los días con ese sueño … el de la casa.

Quien viaja y no tiene hogar es un trotamundos, un peregrino, pero quién tiene una casa donde llegar, tiene amor, aromas y sabores que recordar, es por eso que mi casa es la casa de todos, como la de mi madre, la casa de todos esta abierta y se cocina lo que hay y como hay pero con amor.

Ese fue el camino de aprender, el camino del regreso a los orígenes y a lo olvidado, personas, amigos y afectados que ya no están, pero en cada plato, en cada copa de vino, ellos son parte de la receta. Por eso ustedes amigos míos, son parte de mi casa, son parte de mis afectos, son parte de mi vida, son mi casa, por eso celebramos la vida en una casa con amigos para compartir el pan, el vino, la comida, las sonrisas, los llantos, las alegrías, todo como en una gran familia.

La casa y el chef los espera … ¡Buen provecho!